El mantenimiento del equipo automático en granjas de pollo de engorda

Una vez convencido el productor de los beneficios de la automatización de sus granjas para hacer más eficiente su operación, compra el equipo, se instala y empieza a funcionar. Con ello ya redujo mano de obra, aumentó la densidad de crianza, mejoró el índice de conversión y espera evidentemente un pronto retorno de su inversión para en primer lugar, recuperar lo invertido y en segundo lugar, aumentar su utilidad.

Pero al igual que un vehículo, que cualquier máquina, que cualquier equipamiento, requiere cuidados básicos que permitirán su óptimo funcionamiento y el cumplimiento de su vida útil, y en muchas ocasiones, incluso más allá de su obsolescencia.

El mantenimiento debe enfocarse principalmente en mantener los equipos funcionando en las mejores condiciones posibles para alcanzar el máximo de su vida útil con el mínimo de inversión (donde la premisa es el primer punto: maximizar de su vida útil) y posteriormente, lo cual sucede en más ocasiones que lo que quisiéramos se debe extender esta vida útil hasta los límites de lo extremo.

Evidentemente, los materiales y componentes de los que están hechos los equipos tienen un período de óptimo funcionamiento, después del cual sólo es viable la reposición total para poder mantener la granja en funcionamiento.

Es un hecho que mientras mejor se cuiden los equipos automáticos y sus componentes, menor será la inversión requerida para el mantenimiento correctivo y mayor será su tiempo real de vida útil.

Los equipos JAT requieren ciertas normas básicas de cuidado y mantenimiento lo que permitirá que funcionen al 100% de su capacidad, y el gasto en reposición de componentes sea el mínimo posible con lo que se logre el pronto retorno de la inversión realizada y un mayor margen de utilidad.

Motores eléctricos

Es básico lograr las mejores condiciones posibles para mantener nuestro voltaje constante, las explotaciones avícolas suelen estar ubicadas en lugares lejanos en los que el suministro de energía eléctrica es inconstante y no tiene la calidad (en consistencia de voltaje) que en las áreas urbanas.

Especialmente cuando se trabaja con motores a dos fases, variaciones de voltaje o caída de fases afectan severamente los motores de los sistemas llegando a dañarlos completamente. Es importante considerar las protecciones adecuadas para los motores eléctricos que aseguren que no haya afectación en caso de caída de fases o variaciones de voltajes.

Por ejemplo, considerar una mayor inversión para poder llegar con la menor variación de voltaje al consumidor final que es nuestro motor eléctrico, ya sea aumentando la capacidad de nuestros transformadores, cambiarlos si es necesario y aumentando la eficiencia de nuestras redes eléctricas internas para llegar con el mejor voltaje posible al motor o equipo.

Tubos y sin fin

Un aspecto básico en el manejo y cuidado del comedero automático es siempre mantener las líneas horizontales y perfectamente alineadas pues las curvaturas hacen que el sin fin roce con la tubería lo que la deteriora y provoca un reemplazo constante de la misma.

Durante la parvada es sencillo pues basta con que una persona se encargue de dicho manejo. La gran dificultad radica cuando se retiran las aves de la caseta o en el retiro de la cama. Usualmente estas maniobras las hace personal ajeno a la granja y normalmente no son cuidadosos en el levante del equipo por que buscan tener la mayor cantidad de espacio posible para sus maniobras. En algunos casos llegan a forzar las líneas causando torcimientos en el sin fin o en las tuberías ocasionando hasta rotura del sinfín, el cual se puede soldar pero nunca funcionará como nuevo y consistentemente se seguirá rompiendo.

Conexiones eléctricas

Es recomendable al terminar el ciclo, en caso de ciclos cortos de engorda sobre todo, hacer una limpieza profunda de los tableros eléctricos y conexiones con líquido dieléctrico destinado para tal fin. Una vez hecha la limpieza, se recomienda envolver con plástico los tableros y cajas de fusibles para que no se mojen durante el proceso de lavado y desinfección.

Una buena opción para la desinfección de estos componentes es el uso de termonebulización. Se deben revisar todas las conexiones de motores, ventiladores, criadoras, asegurar los añadidos que haya y protegerlos del contacto con el agua.

Sistema de bebedero de niple

El filtro es un componente básico para el sistema de bebedero de niple. El origen del agua para las explotaciones avícolas no siempre es la más limpia y el flujo siempre viene acompañado de contaminantes los cuales pueden comprometer seriamente el funcionamiento de los reguladores o de los niples. Siempre se debe buscar que el flujo de agua pase por el filtro.

Adicionalmente el manejo del “flushing” o liberación del flujo directo, además de permitir refrescar el agua que toman las aves, permite drenar las impurezas y contaminantes que hayan superado el filtro y eliminarlas de la línea de agua.

Existen muchas opciones en el mercado de desincrustantes, los cuales en general se recomiendan usar al final de cada ciclo de producción y son muy importantes para eliminar los restos de sarro, biofilm e impurezas en las líneas de agua y los niples. De igual forma es importante lavar el tinaco entre cada parvada y evitar dejar el sistema vacío durante un largo tiempo pues puede llegar a resecarse el plástico y tornarse quebradizo.

La integridad de la línea de bebedero de niple también es importante, ya que además de asegurar una altura adecuada para nuestras aves, permite mantener nuestros perfiles o tubos de soporte en óptimas condiciones sin dobleces ni fracturas, lo que nos evitaría comprar refacciones extras.

En conclusión, durante los manejos de vacunación al igual que venta de aves y retiro de cama, se debe tener mucho cuidado en el levante de los equipos pues ahí empiezan las torceduras, desvíos y daños a los soportes, tubos, etc.

Sistema de suspensión

Es importante revisar periódicamente la integridad del cable de acero que sostiene los equipos de comedero y bebedero, después de cierto tiempo y debido a la tensión y descuidos en la uniformidad de los soportes, el cable se desgasta y se llega a romper, lo cual si pasa con aves en la caseta es muy peligroso pues puede caer encima de ellas y ocasionar mortandad, histeria, lesiones y en el peor de los casos lesiones al personal que opera los equipos.

Las poleas dañadas deben sustituirse a la brevedad pues desequilibran el sistema  y hacen que el tubo o los perfiles se doblen. Y los tensadores (o perros) deben estar siempre bien apretados.

Es importante en el caso del comedero automático mantener al inicio de la línea una suspensión suficiente que sostenga la tolva de 100kg inicial a nivel del comedero pues es común en este sitio que por el peso del equipo y el alimento se desnivele todo el sistema.

Seguridad personal

Una recomendación que nunca está de más es el cuidado que se debe tener al hacer reparaciones mecánicas o eléctricas, los equipos deben estar desconectados para evitar riesgo de choque eléctrico o daño corporal por el funcionamiento del sin fin. Sólo personal capacitado debe tener acceso a las reparaciones que se hagan de este tipo y siempre se debe trabajar acompañado.

Otro punto muy importante en seguridad personal es la adaptación de protección en las escaleras de acceso a los silos exteriores. Quien ha trabajado en producción avícola, lamentablemente ha vivido historias de caídas de trabajadores con fatales consecuencias. En los silos más viejos se deben tener las escaleras funcionando al 100% y adaptar las protecciones circulares, sujetadores o líneas de vida para los trabajadores que suben a los silos a recibir alimento o revisar la existencia.

Criadoras

Antes de iniciar la crianza de las aves, se debe haber revisado al línea completa en búsqueda de fugas para evitar cualquier escape de gas. La acumulación de gas dentro de un espacio cerrado con equipos que producen flama y con una gran cantidad de materiales flamables es un peligro constante que puede comprometer seriamente la seguridad de las aves, del personal que labora en la granja y de las poblaciones vecinas a las unidades de producción.

Actualmente las criadoras no se deben lavar con agua. La recomendación es que al acabar su uso en la parvada, se limpien con aire a presión (nunca usar gas para este fin), se limpien las campanas con un trapo impregnado de desinfectante y se desinfecten con termonebulización para después envolverse en bolsas de plástico y dejarlas colgadas dentro de la caseta. Se pueden llevar a una bodega cercana, pero en el traslado se pueden dañar sus componentes.

El termocople es el componente básico de seguridad para este tipo de equipo. Confiere protección ante la ausencia de quemado de gas y elimina el flujo del mismo para evitar una fuga. En todo momento se debe revisar su estado y funcionamiento, y en caso de falla se debe sustituir al momento, si no es posible cambiarlo, se recomienda no utilizar el equipo hasta que se haya subsanado la falla.

Estas son algunas de las recomendaciones que hace Sistemas Agropecuarios JAT para el cuidado y conservación de los equipos automáticos. En JAT nos gusta participar con los productores en el desarrollo y automatización de sus casetas. Pero más nos gusta que nuestros equipos alcancen su máximo esplendor con los mejores cuidados que se les pueda proporcionar y evitarles el uso y compra indiscriminados de refacciones que en otro caso, se pudiera evitar.